Antes de responder eso, tal vez sea conveniente conocer dos o tres...
Antes de responder eso, tal vez sea conveniente conocer dos o tres cositas:
¿Por qué es interesante lo anterior? Porque si tomamos una máquina virtual Dalvik y la ponemos a funcionar en otro sistema que no sea Android, podremos ejecutar un aplicación .apk en ese sistema. Por ejemplo: Si tuviera un Dalvik en Windows XP, podría instalar un AngryBirds.apk y jugar el Angry Birds de Android en mi netbook Windows XP. Sin entrar en tecnicismos, eso es lo básico.
Partiendo de eso, la gente de Myriad desarrolló el proyecto Alien Dalvik, que es esencialmente una máquina virtual Dalvik para otras plataformas móviles. En este video, por ejemplo, nos muestran aplicaciones Android, funcionando en un Nokia N900:
La noticia que hay por ahí es que presentarán una versión de Alien Dalvik para el iPad en el CTIA 2011 (la semana del 11 de octubre, en San Diego), así que quienes quieran probar aplicaciones Android en su tablet de Apple, podrán hacerlo pronto.
Desde el punto de vista técnico, a mi me parece muy interesante el concepto de aprovechar la virtualización que usa Android para correr sus aplicaciones y aplicarla para hacer que estas aplicaciones funcionen en cualquier plataforma. Para el usuario no-técnico sin embargo, tengo mis dudas.
Detalle interesante: una aplicación como esta nunca estará disponible en el App Store oficial de Apple (al menos, las probabilidades de que eso pase son mínimas), así que si no quieres hacerle jailbreak a tu equipo iOS, casi con certeza no podrás probar esto.
¿Para qué me sirve esto en la práctica?
En mi opinión personal, para muy poco. Sin embargo, existen aplicaciones de pago en iOS que tienen su versión gratis (o Ad-Supported) en Android, así que podrías instalarlas sin pagar (y, al menos en teoría, sin estar haciendo nada ilegal).Por otro lado, si la virtualización no es realmente buena, es probable que la experiencia del usuario no sea tan fluida como lo es en su iPad.
En conclusión, parece ser algo interesante para probar. No me arriesgaría a recomendar más allá de eso. Por ahora.
Mucho revuelo hubo desde ayer con el anuncio de varios nuevos modelos de Kindle (con muy buenos precios, por cierto). Tal vez el que generó más comentarios fue el Kindle Fire, nombrado por muchos como la tablet de Amazon, a pesar de ni siquiera el fabricante la llama de esta manera en su site.
Luego vienen las opiniones extremas: por un lado los que dicen que esto es el iPad killer. Vamos, que aunque odies a Apple, decir esto es un despropósito. Otros, en el extremo opuesto, han destacado las carencias de esta tablet. Y es verdad, hay un montón de cosas que son más o menos estándar en otros tablet dispositivos Android y que aquí simplemente, no están.
En mi opinión la cosa es mucho más sencilla: esto no es una Tablet, es un Kindle. ¿Qué es un Kindle? Un aparato para distribuir (y consumir, claro) contenido. En un principio un contenido relativamente básico: eBooks. Y el procedimiento era sencillo: comprabas el libro, quedaba en tu casillero digital de Amazon y se bajaba a tu Kindle cuando quisieras leerlo. Adicionalmente tenías funciones básicas de navegación web y visualización de páginas sencillas. Y era cuestión de tiempo para que lo hicieran touchscreen, creo yo.
Pongámosle entonces un poco de esteroides y aumentemos la oferta: el aparato ahora es a color, muestra no sólo libros, sino otros contenidos también: música y videos. El sistema de compra sigue siendo el mismo. Básicamente compras el contenido en Amazon, queda en tus contenidos digitales y lo bajas al aparato cuando quieras (y tengas wifi). Si eres Amazon Prime tienes hasta un montón de videos gratis, haciéndolo mucho mas atractivo que Netflix, creo. Y ya que tenemos más máquina, ¿por qué no dejar que la gente descargue jueguitos o aplicaciones (de la misma tienda Amazon)? Es más, entreguemos el aparato con aplicaciones precargadas.
El casillero digital también se repotenció: ahora con el Kindle accedes a Amazon Cloud y guardas tus cosas ahí. Y bueno, el browser que ofrecen es genial aunque se basa en algunos principios que Opera Mini ofrecía hace tiempo.
¿Una amenaza para las tablets? No creo. De la Galaxy Tab 7″ en adelante no me parece que tengan mucho que temer.
¿Otros readers? Pues sí. O corren o se encaraman, porque esto les da de cachetadas a todos los que hay por ahí, considerando que un Sony Reader de 6″ normalito es más caro que este nuevo Kindle, según la web su propio fabricante.
¿iPad Killer? No vale, aquí lo único que probablemente se quedó sin futuro fue la e-Ink de colores.
Eres de las personas que se preocupa por la seguridad de su información: usas claves complejas, con mayúsculas, minúsculas, símbolos especiales y números. También usas claves diferentes en cada servicio. Además tienes el mejor antivirus que existe y lo actualizas dos veces al día para que a tu computadora no le entre ni mal de ojo.
Sin embargo, hace poco te dijeron que tu jefe te puede espiar cuando te conectas desde la red de la oficina. O que el gobierno en conjunto con el G2, el Mossad, la KGB y la CIA pueden acceder a tu cuenta si usas ABA. O tal vez la hermana de tu ex, que siempre te odió, trabaja en Inter y puede ver todo lo que pasa en la red de datos. Además, ese cyber que queda cerca de tu casa, y que usas de vez en cuando, no es confiable.
Tu primo te dijo que tiene un amigo, que es vecino de un chamo que estudió en “la Simón” y que es una pala en Linux y que además le dijo que para evitar eso tienes que instalar un proxy anónimo que te interconecta a través de Bielorrusia y Suazilandia, se regresa por Alto Volta y así impide que alguien averigüe tu password o lea tus email.
Pero la verdad, es bastante más sencillo (a menos que seas informante de Wikileaks, en cuyo caso sí sería bueno que aprendas como conectarte via Suazilandia):
Hoy en día muchas páginas que requieren entrada con login y contraseña y la mayor parte de los servicios de correo usan el protocolo HTTPS para conexiones seguras. Https implementa un túnel entre los dos extremos de la comunicación (tu pc y el servidor de email, por ejemplo) sin que sea posible interceptar la información en ningún punto intermedio. Muchos sites, sin embargo, sólo hacen uso de https durante el proceso de login -para garantizar que la contraseña no puede ser interceptada- y luego pasan a intercambiar la información con tu computador de la manera usual.
Surge entonces la duda: ¿y si quiero evitar que el contenido de mis emails sea interceptado también?
Activando https en tu correo web
Algunos servicios de correo web permiten activar el uso de https durante toda la sesión, y no solamente durante el proceso de login. El procedimiento es un poco diferente para cada sistema de correo web, pero el principio básico es el mismo:
Estos símbolos no son sólo marcas visuales. Si haces click en ellos verás la información del certificado de seguridad que usa cada site para la autenticación del protocolo de comunicación encriptada. Esto te asegura que nadie verá lo que escribes excepto, tal vez, la persona que está parada detrás de ti.
Ah, por lo que mas quieras, no guardes información importante como claves de servicios web o datos de tarjetas de crédito en tu email para tenerlos a mano. Y periódicamente borra tus Mensajes Directos (DM) en Twitter y los mensajes privados en Facebook, especialmente si has intercambiado información sensible por esa vía, que te pondría en problemas a ti -o a la otra persona- en caso de ser divulgada. Particularmente en el caso de los DM en Twitter, al borrarlos de tu cuenta se borran también en la de la persona que lo envió/recibió por lo que si lo hackean a él, tu info aún estará segura.
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